El fenómeno de «El Niño» seguirá hasta la primavera

Especialistas advierten que hay «un riesgo latente de que durante el otoño próximo se observen fuertes lluvias» lo que reactivaría a la vez, las crecidas de los grandes ríos y produciría anegamientos en zonas bajas.

 

 

El fenómeno meteorológico de El Niño comenzó su proceso de disipación tras alcanzar el punto máximo durante la semana de Navidad pasada, aunque se extenderá al menos hasta septiembre próximo, con un riesgo latente de que durante el otoño próximo se observen fuertes lluvias sobre la Cuenca del Plata, lo que reactivaría a la vez, las crecidas de los grandes ríos y produciría anegamientos en zonas bajas como la Cuenca del Salado y los alrededores de la Picasa.

La perspectiva agroclimática estacional de la Bolsa de Cereales porteña para la segunda mitad de la campaña 2015-2016 y la primera parte del ciclo 2016-2017 en el área agrícola del Cono Sur prevé que el fenómeno El Niño 2015- 2016 apunta a mantener su influencia hasta la primavera próxima.

Así lo confirmó el análisis realizado por el especialista Eduardo Sierra quien señaló que «después de alcanzar su nivel máximo hacia la semana de Navidad», el episodio de «El Niño 2015/2016» comenzó su proceso de disipación.

«No obstante, este proceso bien cumpliéndose a muy baja velocidad, por lo que es probable que el fenómeno, en lugar de finalizar su acción hacia comienzos del otoño, continuará teniendo cierto grado de influencia durante la mayor parte del año en curso», indicó.

Sierra dijo que «esto es normal en los episodios intensos, tales como los que afectaron a las temporadas 1982/1983, 1997/1998 y al que se está desarrollando en la presente temporada, fortaleciendo el riesgo de que, durante el próximo otoño, se observen fuertes lluvias sobre la Cuenca del Plata, reactivando las crecidas de los grandes ríos y los anegamientos de zonas bajas».

Precisó que «como aspectos positivos, puede señalarse que los puertos fluviales contarán con buen calado y que los suelos de gran parte del área agrícola quedarán con abundantes reservas de humedad, que favorecerán a la campaña agrícola 2016/2017».

«Esta posible evolución hace poco probable la hipótesis, difundida por numerosos medios, en el sentido de que la campaña 2016/2017 sería afectada por una La Niña que causaría una merma productiva», advirtió.

Explicó que «por el contrario, las perspectivas más recientes señalan que, al menos, la primera mitad de la campaña 2016/2017 (Invierno y primavera 2016), observaría lluvias normales a superiores a lo normal».

«Cabe reiterar que, si bien el presente episodio iguala el vigor de los más intensos observados hasta el momento, es poco probable que se convierta en la catástrofe climática del siglo, como difundieron muchos medios en el inicio de su desarrollo», afirmó.

 

 

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