La epidemia del dengue «es la más grande de los últimos 30 años», aseguran

Lo afirmó Gonzalo Basile, presidente de médicos del mundo, quien destacó la necesidad de modificar el modo de combatir y controlar esta enfermedad transmitida por el mosquito aedes aegyti

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El organismo presentó el Documento Técnico de Evaluación de la Epidemia Dengue 2016, en el que precisó que el modelo conceptual y metodológico que se viene aplicando en la Argentina y la región en los últimos 40 años para controlar el dengue es «ineficiente y peligroso para la salud humana», según Basile.

En este contexto planteó la necesidad de debatir nuevas estrategias y capacidades para el abordaje de la salud y la epidemiología en las ciudades.

Focalizó la problemática dentro de procesos determinantes como el cambio climático y la crisis ambiental, por lo que «hay que entender cómo trabajar con nuevos escenarios climáticos socio ambientales que nos generan escenarios epidemiológicos, porque el tema no es entender la enfermedad desde el reduccionismo de culpar al mosquito y a la naturaleza, que lleva a que toda nuestra responsabilidad queda en el individuo y las personas».

«Este reduccionismo -continuó- lo que hace es transferir las responsabilidades a los ciudadanos pero sin transferir las capacidades técnicas metodológicas, y sin transferir las condiciones materiales necesarias para enfrentar esto, es casi un llamado a la impotencia sanitaria epidemiológica».

El enfoque que se viene utilizando en gran medida «es ineficaz», dijo tras explicar otro aspecto del problema que señaló como central y que tiene que ver con las ciudades y el tipo de urbanizaciones que hay en América Latina y el Caribe: «ciudades que fueron construidas y desarrolladas con un patrón de urbanismo y desigualdad, generadoras de desechos y de basura, con grandes contrastes en el acceso a la calidad del agua y de vida, con asentamientos que no tienen redes cloacales ni agua corriente».

Precisó que «son urbanizaciones muchas veces no planificadas, caóticas, con problemas de sobreviviencia de los conjuntos sociales».

El mosquito del dengue tiene un comportamiento fuertemente urbano que, con ciertas condiciones de urbanización y los efectos del cambio climático y la crisis ambiental «encuentra todas las condiciones para poder reproducirse», aseguró.

El experto planteó una serie de preguntas que contrastan los modos de encarar esta problemática: «Si tengo un mapa de riesgo de los barrios de zonas urbanas y de todo el país: ¿qué sería mas efectivo, estar haciendo fumigación aérea o triplicar la colecta de basura y de residuos cinco veces al día? ¿Hacer control aéreo para eliminar vectores solamente, o además ver en qué zonas tengo crisis o falta de acceso a agua segura, y entonces proveer agua segura en las etapas epidémicas para que las personas no tengan que guardarla en recipientes y tengan reservorios de mosquitos?».

A su vez, expresó que el problema es de toda la sociedad ya que uno puede cuidar su casa individualmente pero sale a la calle y se encuentra con un basural, «por eso es importante tener una perspectiva que sea colectiva».

Al marcar las limitaciones del modelo que se aplica actualmente para combatir estas epidemias, el especialista aseguró que con el control químico vectorial, las nebulizaciones aéreas y fumigaciones, «es imposible eliminar los criaderos, eso es muy difícil en las condiciones de las ciudades que tenemos, y si además le sumás que si vas a fumigar las casas no todos te abren la puerta, te quedás sin capacidad de actuar».

Tras hacer alusión a la discusión que «sobre todo en Brasil» puso de manifiesto «los niveles de toxicidad de los larvicidas», Basile sentenció: «Decir que vamos a poder fumigar y nebulizar todas las zonas donde hay mosquito adulto, que vamos a poder eliminar todos los criaderos, es un enunciado loable, pero esa lógica de guerra contra el mosquito ya la perdimos, el mosquito la ganó en los últimos 40 años».

Así, el titular de Médicos del Mundo reforzó sobre la importancia de fortalecer el sistema público integral y trabajar «capacidades en las redes barriales y comunitarias».

Ante la envergadura de la situación precisó que «se está rediscutiendo en la región a nivel académico y de salud pública, este modelo de enfrentamiento de estas enfermedades que no podemos seguir teniendo, por la baja incidencia en términos de abordaje y de resultados, y replantearnos -además- una mirada y estrategia pública de reconstruir capacidades en los gobiernos locales».

Fuente: Elonce.com

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