A la espera del acuerdo con el FMI, el dato de la inflación y lo que pase con el dólar, el Gobierno no realizaría grandes aumentos en tarifas de luz y gas hasta mayo.
En un contexto de volatilidad cambiaria que aceleró el aumento de precios de los alimentos, el Gobierno decidió postergar hasta al menos mayo la implementación del nuevo esquema para las tarifas de luz y gas, que establecerá las inversiones que deben realizar las compañías transportistas y distribuidoras hasta 2030. Además, se definirá cómo se aplicarán los aumentos en las boletas durante ese período.
Mientras tanto, en las oficinas del Ministerio de Economía se trabajaba en definir el incremento «de transición» que se aplicará en abril, con el objetivo de continuar controlando el impacto sobre el índice general de precios, como ha ocurrido en los últimos meses. Las empresas energéticas esperaban novedades para este lunes 31, último día hábil de marzo, y la oficialización del incremento y los cuadros tarifarios en el Boletín Oficial se espera para los primeros días de abril.
Fuentes del sector estiman que el aumento será similar al de marzo (1,7% promedio), con el fin de mantener la estrategia oficial de contención de precios. El impacto final sobre las boletas dependerá de si se actualiza o no el precio estacional de la energía eléctrica (que suele definirse en marzo para el período otoño-invierno, aunque en algunos años se define en abril o mayo) y el precio del gas en el ingreso al sistema.
El nuevo esquema tarifario de luz y gas quedó postergado. Esos precios mayoristas son solo uno de los tres componentes que los usuarios deben pagar por sus consumos, junto con el transporte y la distribución, que han venido recibiendo aumentos mensuales mientras se debatía la Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT). Los compromisos de inversión de las empresas, los aumentos tarifarios previstos para este año y hasta 2030 ya fueron discutidos en las audiencias públicas de febrero. Se sabe que los aumentos estarán por encima de la inflación proyectada para todo el año, pero se aplicarán en dos o tres tramos.
Además, habrá un mecanismo de actualización mensual por inflación y salarios. La RQT del gas estaba casi lista para implementarse en marzo, pero fue postergada. En electricidad, estaba prevista para abril, pero ahora el nuevo esquema tarifario para ambos servicios se pospone hasta mayo, salvo que el Ejecutivo decida nuevamente aplazarlo. Asimismo, en el sector no descartan nuevas demoras, dependiendo de la evolución de la inflación y el dólar, especialmente en el contexto del inicio del calendario electoral.
En este mismo sentido, según pudo saber TN, por ahora no se harán cambios en el esquema de segmentación de subsidios, ya que el Gobierno está concentrado en revisar los aumentos tarifarios. En una exposición en EE.UU., el secretario coordinador de Energía, Daniel González, comentó que este año el Gobierno será «extremadamente cuidadoso» al reducir la asistencia a los hogares.
TN