Caniche evitó un robo: El ladrón se arrojó desde un primer piso

Un hombre prendió la luz y se encontró a un ladrón escondido debajo de la mesa. Lo descubrieron por los ladridos de los perros. Aseguran que un caniche llamado Tornado fue el verdadero héroe. Sucedió en Gualeguaychú.

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La mañana del jueves comenzó de manera inesperada para la familia que habita en una casa de tres plantas en Bolívar y Caseros, en la ciudad de Gualeguaychú. Isolina Agesta, esposa de Domingo Tognoli, contó que despertó como todas las mañanas a las 6, hora en la que su marido sale a trabajar de remisero. También, como todos los días, le preguntó si quería que le preparara un desayuno, pero le dijo que no.

Mientras la conversación tenía lugar, los ladridos de cinco caniches no dejaban escuchar nada. «Pensé que lo hacían para que mi esposo los saque a la calle, como hace habitualmente, sin embargo uno de ellos, Tornado, seguía ladrando de una manera que nos llamó la atención», contó Isolina al diario EL Día.

Domingo se dirigió al comedor para calmar a Tornado, pero el caniche estaba enfurecido. Y en ese momento prendió la luz y vio el pie de una persona escondida debajo de la mesa. Se trataba de un sujeto joven, vestido con jean, una remera celeste y pelo corto, y antes de que cualquiera pudiera reaccionar, se dio a la fuga corriendo por el living y arrojándose por la ventana que da a calle Caseros. Una aclaración: la mesa donde estaba escondido se encuentra en un primer piso, por lo que cayó desde esta altura a la calle.

«Mi marido alcanza a manotearle uno de sus pies, pero no logró evitar que saltara por una ventana que se encuentra a poco más de tres metros de altura sin sufrir, pese a la altura, mayores consecuencias», continuó su relato Isolina.

«Si no hubiera sido por Tornado, esta historia podría haber terminado de otra manera. Mi esposo se hubiera ido a trabajar, como todos los días, y yo me habría quedado sola con esta persona en mi casa», afirmó asustada a El Día.

Afirma que no entiende como ingresó a la vivienda: la ventana por la que habría entrado es la misma que da a Caseros y estaba cerrada, aunque no trabada, y está a más de tres metros de altura. «Cuando huyó, no dudó. Fue derecho a la ventana. Una locura. No entiendo como no se fracturó o sufrió heridas de gravedad», se sorprendió.

La mujer se mostró indignada por lo que considera que es una falta de respuestas por parte de la policía. «Me comuniqué a eso de las seis y media, cuando me pude reponer de tamaña experiencia. Allí me atendió una mujer, la que me dijo que mandaba un móvil, pero que nunca llegó. Por lo tanto, radiqué la denuncia en Fiscalía. La Policía llegó recién al mediodía. Tomaron datos sobre lo sucedido y establecieron que el sujeto había trepado por un borde que se encuentra en el garaje y por un farolito, haciendo equilibrio, hasta llegar a la ventana», relató.

«No contamos con cámaras porque la casa es segura y nunca tuvimos un problema de inseguridad, aunque el barrio está cambiado y la presencia policial a las 6 de la mañana es prácticamente inexistente. Hasta no hace demasiado tiempo podías sentarte en la vereda hasta altas horas de la noche, y hoy eso no es posible porque estás pendiente por si te pasa algo», se lamentó.

Fuente: El Día de Gualeguaychú

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