Argentinos crean un tratamiento para evitar el Síndrome Urémico Hemolítico.

Un grupo de investigadores descubrió un sistema para prevenir el contagio de la patología que afecta más que nada a los menores de 5 años.0029053113

Un grupo de científicos argentinos desarrolló un sistema preventivo para evitar los casos de Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una patología aguda que ataca principalmente a los chicos de menos de 5 años.

El SUH se contrae al consumir alimentos o agua contaminados con la bacteria Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC), en especial la carne de vaca porque ese animal suele tener el microorganismo alojado en su intestino.

La bacteria EHEC es la que libera la toxina Shiga (Stx) que produce la patología aguda y que ataca principalmente al cerebro y los riñones del ser humano.

Por eso, el equipo desarrolló su sistema de prevención basado en el calostro (la primera leche) de la vaca, informó el sitio Agendar. Para ello, se vacunó a las hembras gestantes con la sustancia Stx2 que influyó en el calostro bovino y lo hizo hiperinmune contra el SUH.

«Quisimos averiguar si al inmunizar vacas preñadas con Stx2 se podían producir en su calostro los anticuerpos capaces de evitar la colonización de EHEC en bovinos y neutralizar sus efectos patogénicos en humanos», explicó Flavia Sacerdoti, del Instituto de Fisiología y Biofísica Bernardo Houssay (IFIBIO, CONICET-UBA).

«Los resultados obtenidos hasta ahora en distintos modelos experimentales fueron exitosos», convino Sacerdoti, una de las autoras del estudio desde su inicio.

El siguiente paso fue exponer células intestinales humanas al calostro bovino hiperinmune en una prueba in vitro y en efecto fue posible revertir la adhesión bacteriana y sus efectos patogénicos en el organismo receptor.

En una prueba hecha en intestinos ligados de ratas se comprobó que el calostro bovino hiperinmune logra evitar la acumulación de fluido hemorrágico y los daños histológicos de la barrera intestinal.

Algunos de los síntomas del SUH son los vómitos, la diarrea sanguinolenta, las deficiencias renales y los dolores estomacales.

«En el caso de los terneros, no sólo pudimos comprobar que el calostro hiperinmune reconoce y se pega a Stx2, sino que también la neutraliza», explicó Ángel Cataldi, investigador principal del CONICET y del Instituto de Biotecnología del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

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